Biografía

Llegué a este mundo hace 39 años. Caí justo a los pies del volcán Galeras, en el sur de Colombia. Tierra hermosa, de clima andino frío, con excelente comida y de mucha cultura.

Desde pequeño siempre tuve inquietud por saber cómo funcionaba el mundo, me apasionaba ver la serie “Cosmos”, y me gustaba representar lo que me rodeaba a través de mis dibujos en lo cual me destaqué en mi época escolar, tanto que quise estudiar artes plásticas al culminar mi bachillerato, más sin embargo la “orientación” vocacional recibida de profesores y familiares me hizo escoger el lado racional, lo cual, sí… me gustaba también.

Apliqué para estudiar Física pura, sin embargo al final me decidí por algo más “rentable” que fue la Ingeniería Electrónica. Aún así, no dejé de lado mi vena artística porque en mi época universitaria desarrollé mis dotes musicales y fui parte de una banda de rock que tuvo su época dorada por allá a mediados de los 90s.

Antes de culminar mi carrera ya estaba sumergido en el tema de la tecnología, el internet y la informática, y así fuí a parar al mundo de los E-business. Con los años me volví un Yupi del IT, es decir, aquel muchacho que además de jóven, inteligente y exitoso, es bien parecido, bien vestido, bien relacionado, que viaja al exterior y tiene una mujer joven y bonita, con casa, carros, finca, beca, perro, amantes, etc, etc, etc.

… hasta que llegó el momento de despertar… PLUM!

Inconscientemente ya me venía preparando para ese despertar a través de la investigación personal en temas de espiritualidad, esoterismo, magia y misticismo. Entonces fue que, buscando una escuela iniciática seria y de prestigio, llegué a las puertas de una casita de colores similar a la de Papá Pitufo, recién levantada, y con un letrero que rezaba: “IAO”. Escuela que tuvo una vida muy corta y hoy ya no existe (al menos oficialmente).

Por dos años recibí allí un exigente entrenamiento y me comprometí a dar mi 100%, tanto así que justo al recibir mi diploma de egresado, ¡zas! fui lanzado a “salir de la Matrix”.

Fue un proceso extremadamente doloroso, debo ser honesto, y el evento que lo desencadenó fue una experiencia chamánica que en algún otro momento relataré con detalle. El punto es que, a partir de ese día, volaron en pedazos: salud, hogar, trabajo, status, dinero, reputación, ¡todo! En menos de dos años perdí lo que había construido en más de 30 años, pero al tiempo fui ganando mucha fuerza y experiencia internas.

En los últimos 5 años he seguido creciendo y aprendiendo de la vida misma.  Han llegado a mí respuestas, información, herramientas y sincronicidades que me han dejado saber que no hay un único despertar sino varios.  A medida que creces y tu conciencia se sigue expandiendo, sientes que eres una persona diferente a cómo eras hace tan solo unos meses atrás. Algo que desubica a la mente (así como a amigos y familiares), sin embargo, siento que es un camino que ya no tiene vuelta atrás.

Actualmente vivo en una especie de “realidad paralela” porque rompí la costumbre de hacer lo que la gente “normal” hace: trabajar, cumplir horarios, fijarse metas, ahorrar, esperar con ansia el fin de semana, ver televisión, quejarse del mal gobierno, etc. Sin embargo vivo cada día en paz y tranquilidad apoyando a las personas que La Vida pone en mi camino con una de las más potentes herramientas que descubrí durante todo este proceso de despertar como es el Coaching.

Estoy convencido de que éste es el camino que La Vida, La Fuente, La Divinidad, Dios, el Universo, o como se le quiera llamar, ha dispuesto que yo recorra. ¿Para qué? Aún no lo sé, sólo siento que llena mi alma de propósito y significado.